Homenaje a Jone San Martín

La gran bailarina donostiarra recibió el cariño de primeras figuras guipuzcoanas del ballet europeas, amigos y familiares

Dos décadas lleva como profesional cosechando éxitos la bailarina donostiarra Jone San Martín. En el año 1992, entró a formar parte del Ballet de Frankfurt, dirigido por el prestigioso coreógrafo neoyorquino William Forsythe. La suya es una carrera hecha paso a paso, y, sobre todo, sin perder esa sencillez y fortaleza de espíritu que le caracterizan. Por su excelente trayectoria profesional, recibe el Premio de la Danza de los profesionales guipuzcoanos. Sus amigos donostiarras aprovecharon para homenajearla con una exquisita cena.

Egilea
Joti Díaz

Komunikabidea
Diario Vasco

Mota
Kronika

Data
2006/05/04

La Sociedad Mons de Intxaurrondo acogió el pasado jueves la cena-sorpresa con la que sus allegados y amigos le felicitaron por el galardón. El productor Kepa Madariaga (BKM Producciones) ejerció de anfitrión, mientras se encargaba de los fogones.

Cerca estaba el resto de organizadores del convite, para quienes las labores de organización ya no tienen ningún misterio, tras haber coronado con éxito la Gala Benéfica del 25 Aniversario del Estudio de Danza Thalia, el pasado mes de enero. Probablemente, ustedes recordarán este evento como el homenaje a Mentxu Medel (Estudio de Danza Thalia).

En aquel equipo organizador, se encontraban también, su marido, Javier Legorburu, y sus amigos, Agustín Muniain y la periodista Iratxe de Arantzibia (hija). Mientras deshojan la margarita planteándose organizar una gala navideña de ballet con las estrellas guipuzcoanas de la danza, quisieron festejar el Premio de la Danza a Jone San Martín, bailarina Solista de The Forsythe Company (Frankfurt).

Bajo la argucia de una cena con sus íntimas amigas Kristina Olaizola, Belén Peñalva, Bitto Garín y Ane, la madre de la bailarina, Jone Astigarraga, ejerció de gancho para llevarle a la sociedad Mons. También asistieron Mari José Jaramago, Julio Durán e Iratxe de Arantzibia (madre), además de algunos familiares de la homenajeada.

Las nuevas generaciones de bailarines salidos del Estudio de Danza Thalia no quisieron perderse la cita. Asier Edeso, bailarín del Scottish Ballet, reconocía con pena no haber podido bailar en la gala de enero, junto a Lucía Lacarra (bailarina principal del Ballet de la Ópera de Munich), Urtzi Aranburu (bailarín solista de Nederlands Dans Theater de La Haya) e Iker Murillo (bailarín solista de Ballet de Zurich). Quien no tiene esa espina es Irma Hoffren, bailarina del Ballet Biarritz Junior, que también asistió a la cena-homenaje. Y entre charlas distendidas, como es de rigor, llegó la hora del postre en la que los asistentes regalaron una makila a la homenajeada.

Ilustrazioa
 

Kontagailua:
Ikusi estatistika osoak