Grueso y chabacano

Crítica, Pasión turca

El anunciado como sensacional montaje de danza, con récord Guinness de asitencia de público incluido, resultó un espectacular fiasco en cuanto a contenido artístico cuando menos. Esta PasiónTurca pregonaba una audaz combinación de diferentes tradiciones de danza y en su lugar nos encontramos con un espectáculo pobre, de gruesa sensibilidad y totalmente apoyado en el efectismo. Un pretendido argumento se reflejaba a duras penas la imágenes proyectadas sobre una redonda pantalla, mientras en el escenario desfilaban de forma repetitiva e intrascendente un sin fin de escenas danzadas construidas a base de un lenguaje coreográfico simple y manido.

Egilea
Ana Remiro

Komunikabidea
Diario Vasco

Mota
Kritika

Data
2008/05/11

Los ritmos machacones, los incesantes efectos de luces, el variado vestuario y los gritos de los bailarines, así como el elevado número de éstos en el escenario, intentaron cubrir sin éxito el gran vacío de contenido de esta propuesta, en la que ni siquiera los intérpretes demostraron la calidad ni la excelencia que se les podría suponer. No existió evolución a lo largo de la obra, ni despertó emoción alguna más allá de la pura excitación originada por la velocidad y el volúmen.Un ejercicio escénico absolutamente degradante para la danza y de una patente pobreza artística ante el que, sin embargo, el público respondió con agrado, habiendo incluso quien se puso en pie.

Ilustrazioa
 

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